Santiago no solo es famoso por sus monumentos históricos, sino también por las obras de arquitectura contemporánea construidas en los últimos años que bien merecen una visita. Estos han sido desarrollados principalmente por el Consejo Local (ya sea de sus propios fondos o de otras inversiones privadas y públicas) y la Universidad.

El primer grupo incluye el Centro Galego de Arte Contemporánea (Álvaro Siza, 1992-94) y el parque de San Domingos de Bonaval (por el mismo arquitecto e Isabel Aguirre, 1990-94); el Centro Sociocultural Trisca , uno de los pocos edificios construidos por uno de los teóricos de la arquitectura más influyentes en la segunda mitad del siglo XX, John Heiduk (1993-2002); el Complejo Polivalente Sar , de Josep María de Arenaza y Joaquín Pujol (1991-1996); el Auditorio de Galicia de Julio Cano Lasso (1986-1989); o el Centro Gallego de Congresos y Exposiciones , de Alberto Noguerol y Pilar Díez (1991-1995).

Del segundo grupo, lo más destacable es la Escuela de Estudios Musicales Avanzados , un cubo de piedra diseñado por Antón García Abril (1989-2001); los Institutos de Investigación del arquitecto gallego Gallego Jorreto (1996); o la magnífica Facultad de Ciencias de los Medios del arquitecto portugués Álvaro Siza (1993-1999).

Como espacio de convergencia y proyección internacional, la Ciudad de la Cultura de Galicia revitalizará en el siglo XXI la doble vocación -voyager y hospitalaria- de los gallegos, aportando desde un punto de vista cultural al desarrollo social y económico de la tierra. Sus singulares edificios, interconectados por calles y plazas equipadas con tecnología de punta, conforman un espacio de excelencia para la reflexión, el debate y las acciones orientadas al futuro e internacionalización de Galicia.